EL CÓDIGO DE BUEN GOBIERNO Y TRANSPARENCIA

Ante la proliferación de marcas, productos, eventos, campañas de comunicación y medios, la decisión de compra de un cliente (consumidor y/o marca) ya no se basa sólo en los atributos positivos o beneficios racionales de un producto, sino también en lo que la marca representa, transmite y dice sobre ella así como sobre lo que el producto y la compañía hacen por la sociedad en su conjunto.

Hacer que los clientes se sientan emocionalmente conectados con la marca no es tarea fácil. Para conseguir estos atributos, la empresa tiene que actuar y disponer de políticas que fomenten y den credibilidad a estos valores.

Comunicar el compromiso social y medioambiental de la empresa no es sencillo. Los atributos asociados al concepto de responsabilidad social corporativa (RSC) son más complejos de transmitir y mucho más resistentes a la hora de conseguir la adhesión de los demás.

Los consumidores suelen acoger con cierto escepticismo los mensajes sobre las virtudes empresariales que proceden de la propia compañía. Sin embargo, estos mensajes son clave a la hora ganar el reconocimiento y la vinculación con los clientes.

La ética y el respeto en el ámbito empresarial son las mayores premisas de beon. worldwide, con el valor añadido de desempeñar siempre nuestra labor de forma responsable y sostenible. Es por ello, por lo que el desarrollo de nuestra práctica empresarial va enfocado directamente a la consecución de mejoras en el bienestar social y medioambiental.

Para beon. Worlwide el cuidado de nuestra sociedad de interés es considerado como un factor de calidad y competitividad empresarial, nunca como un freno para nuestro desarrollo. El arte y la cultura han de ser un pilar fundamental, junto con la educación y la especialización, consideradas por nuestra compañía como una inversión en el futuro de la sociedad que nos rodea y nunca como un gasto empresarial.

Estas nuevas demandas de unos consumidores cada vez más informados nos plantean compromisos a las empresas.

La inversión socialmente responsable es una inversión que considera tanto criterios financieros (rentabilidad,riesgo al igual que la inversión tradicional) como criterios extra-financieros   (los denominados criterios ASG -medioambientales, sociales y de buen gobierno) en los procesos de análisis y toma de decisiones de inversión, así como también en el ejercicio de la propiedad activa (ejercicio de los derechos políticos inherentes a determinados activos financieros), sin tener por ello una menor rentabilidad.

El código del buen gobierno